Incluís a la lengua en tu rutina de higiene bucal diaria?

Aunque no lo creas, la mitad de las bacterias presentes en tu boca se encuentran en la lengua. Sus rugosidades ofrecen el hogar perfecto para hongos y bacterias, y no limpiarla de manera correcta puede ocasionar problemas de mal aliento, aumento de caries y mal aspecto.

Es común que ignoremos el estado de nuestra lengua.

Muchas veces en el trajín diario corremos al lavarnos los dientes, no usamos hilo dental, y mucho menos nos tomamos tiempo para revisar la lengua. Saquemos en las noches un ratito para darle un vistazo!

Examina tu lengua:

Solo nos toma un minuto, podemos sacarla frente al espejo e incluso halarla de la punta con una gasa.

Observemos sus bordes, la base y dorso. No solo por higiene, si no también en busca de lesiones, cambios de color o zonas dolorosas.

El color del dorso de la lengua debe ser rosado, si observamos una capa blanquecina o incluso de color amarillo o café debemos dedicarle un rato más a mantenerla limpia.

Y si ya tenés la costumbre a cepillarla con el mismo cepillo que usas para tus dientes… te felicito!!!!! y solo te propongo un pequeño cambio: usá un Limpia Lenguas.

El cepillo de dietes está hecho para limpiar la superficie del esmalte dental, pero logra no logra remover con eficiencia la placa bacteriana presente en tu lengua.

Estilos y materiales:

Existen varios tipos de limpia lenguas, incluso hay cepillos que tienen uno incorporado en la parte trasera de la cabeza (opuesto a las cerdas).

Se pueden conseguir en diversos materiales como metal, plástico o silicón. Algunos son raspadores y otros son cepillos de lengua, ambos funcionan.

Es recomendable probar, y decidir cuál es el que te resulta mejor.

En lo personal prefiero los raspadores de acero inoxidable, a continuación enumero mis motivos:

  1. Son muy eficientes al limpiar.
  2. Fáciles de lavar.
  3. Se mantienen secos durante el día, otros almacenan humedad y por ende bacterias.
  4. Perfectamente se pueden sumergir en agua caliente una vez por semana para limpiarlos aún mejor.
  5. Pueden conservarse en excelente estado por muchísimos años, por la durabilidad del material.
  6. Además por tener forma de asa, se pueden tomar con ambas manos, eso me da mucho control.

Es mi opinión personal

Dónde lo consigo:

En las farmacias y supermercados los podés encontrar como Limpiador, Raspador o Cepillo de Lengua. Adjunto algunas imágenes para que los sepás reconocer.

Si no conseguís de los de acero inoxidable, busca en Amazon o eBay. Se encuentran como Tongue Scrapers.

Dato curioso:

Al frotar con un raspador de lengua eliminas tejido muerto y bacterias que cubren las papilas gustativas.

Así que tener una lengua limpia mejora el sentido del gusto y podrás disfrutar más de tus comidas!

Cómo usarlo?:

Usalo al menos una vez al día, frente al espejo y con buena luz.

Extiende bien la lengua para tener acceso a la parte posterior.

Solo se necesita hacer un movimiento de barrido hacia afuera, con suavidad.

Se puede combinar con el uso de un enjuague sin alcohol para remover residuos y aumentar la sensación de frescura.

Y un último tip:

Qué pasa si te dan demasiadas nauseas?!  …. Respuesta: No respirés por la boca, respirá por la nariz y vas a ver que disminuyen. Además, cuando ya lo hagas diariamente te vas a dar cuenta que el reflejo de náusea disminuye porque te vas desensibilizando.

Muy bien, ahora tenés todas las herramientas para adquirir este hábito positivo.  Si tenés consultas o dudas, buscame en Instagram como @dra.dacruz.

Todos los días respondo personalmente tus dm´s 

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